SECRETOS FAMILIARES, ¿qué hacer con ellos en terapia?

La médica pediátrica y psicoanalista francesa Françoise Dolto planteaba que “lo que se calla en la primera generación, la segunda lo lleva en el cuerpo”. ¿Por qué?⁣

Como sujetos debemos pensarnos en parte como productos de nuestra historia individual, de nuestra génesis y también del discurso que se teje en nuestra época, es decir, que nacemos en un marco que nos habita y nos llena de relatos y significados, visibles e invisibles y más allá de lo individual, también somos parte de una genealogía.⁣

Nuestra genealogía y lo familiar, nos habita directa e indirectamente, y si allí hay secretos, que no son lo mismo que las mentiras, puede haber algo acallado, algo no dicho que se repita y que como Dolto marca, la repetición retorne (con más fuerza) sobre el cuerpo, sobre la psiquis, sobre los vínculos.⁣

Es importante también poder distinguir que no todo secreto, tiene el mismo carácter, existen secretos familiares, secretos mentirosos e incluso secretos sociales. Fernando Ulloa a su vez distinguía entre lo indecible, lo innombrable y lo impensable.⁣

🎬Si pienso en Secretos Familiares me resulta inevitable pensar en el cine de Pedro Almodóvar, un director que claramente muestra aquello que Dolto marcó. En su filmografía vemos como la temática del secreto intrafamiliar se repite: Volver (2006), Los Abrazos rotos (2009) y Julieta (2016) son algunos ejemplos. En La piel que habito (2011), el secreto familiar se replica y genera repeticiones de lo más tenebrosas, a la vez que plantea dilemas éticos en cuanto al campo de la medicina. La nueva piel que Robert le genera y le condena a Vicente/Vera porta muchos de esos secretos que con el paso del tiempo, toman más peso.⁣

Un proceso de análisis puede posibilizar historizar para así generar una cadena significante, poder dejar de acallar algo que se repite compulsivamente entendiendo que no todo puede ser dicho ni mostrado, y algo inevitablemente quedara en falta en cuanto al saber, pero ya fuera del terreno del secreto, ahora implicando la posibilidad de preguntar y preguntar-se.⁣

Por Lic. Marianela Santillán